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jueves, 21 de noviembre de 2013

¿Abducciones o Control Mental?





Por Milton W. Hourcade
Centro de Investigación de Objetos Voladores Inidentificados, Uruguay

En el Centro de Investigación de Objetos Voladores Inidentificados (C.I.O.V.I.) hemos sido renuentes a considerar públicamente este tema, convencidos como hemos estado, de que su difusión traería aparejado el surgimiento de “casos de abducción” en Uruguay que –de otra manera—no se habrían dado.

Los hechos nos dan la razón. Uruguay bien puede considerarse un país con cero abducción. Una vez investigamos un caso –disímil a todo lo que se conoce sobre abducciones— de alguien que declaró haber sido llevado en un aparato a visitar otro planeta, y contaba haber visto una espectacular ciudad, etc.  El individuo se despertó durmiendo en la arena de una playa. No costó mucho corroborar la información de que se trataba de una persona dada al alcoholismo.

En general, una persona alcohólica o adicta a drogas ilegales, no constituye un testigo confiable, y cualquier cosa que diga, los investigadores nos vemos obligados a tomarlas con pinzas. Este criterio es básico y elemental.

Por otro lado, la televisión y el cine (baste mencionar “The UFO Incident” –El Incidente OVNI-- de 1975 sobre el caso de Betty y Barney Hill; “Close Encounters of the Third Kind” --“Encuentros Cercanos del Tercer Tipo” –de 1977; “Fire in the Sky” –Fuego en el Cielo-- de 1993, sobre la supuesta abducción de Travis Walton “The X Files” –Los Archivos X-- de 1993 y “Taken”—Llevados--  de 2002) , los libros, y la Internet, han hecho que el mundo no tenga fronteras culturales, y que por tanto, cualquier persona pueda tener al menos una vaga idea acerca de que hay quienes, en otros países, denuncian haber sido abducidos por “alienígenas”. 

Y también llegan a enterarse de que hay un grupo de una docena de personas, que en Estados Unidos –por ejemplo—se dedica al tema.  De esa casi docena, cuatro de ellas han publicado libros, y algunas –caso del artista plástico neoyorkino Budd Hopkins,  del escritor novelista Whitley Strieber, y del historiador David Jacobs —más de un libro.

Experimentos peligrosos

En Estados Unidos el tema abducciones que surge en la década de 1960, se acrecienta en la década de 1970 (cuando el fenómeno OVNI está en marcado descenso) y se intensifica en la década de 1980, para empezar a decrecer en la década de 1990, y comenzar el Siglo XXI casi olvidado. Hoy un libro de Budd Hopkins se vende apenas por 1 dólar 99 centavos.

Como ya es habitual, respecto de OVNIs y asuntos afines o que se le acoplan sin necesariamente tener nada que ver, éste de las abducciones también tiene su origen en Estados Unidos, y no es por casualidad.

Múltiples presentaciones académicas, una investigación en el Congreso Federal, y otros trabajos, ponencias y libros, refieren que varias agencias gubernamentales norteamericanas han experimentado con técnicas de control mental, directas y a distancia, con implantes electrónicos, con manipulación de la mente para borrar memorias (tal como el MK Ultra) o instalar “memorias pantalla” (sustitutos deliberados de la auténtica memoria de hechos realmente acontecidos), dar órdenes post-hipnóticas, hacer escuchar voces que resuenan directamente en el cerebro, y tener alucinaciones.


 photo 02-15.jpgNo es extraño entonces, que un efímero porcentaje de individuos pueda haber sufrido alguna experiencia sin duda traumática, que su cerebro trata de acomodar con una historia de “extraterrestres”, o al que se le ha instilado deliberadamente esa versión, para ocultar la otra real: experimentadores humanos. (Ver: “Secrecy and Accountability in U.S. Intelligence” por Steven Aftergood, perteneciente a la Federation of American Scientists; “Hypnosis come of Age” por G.H. Estabrooks, PhD, en Science Digest, Abril de 1971;  “Government Research into ESP and Mind Control” por Thomas Porter, 1995; “Bad trip to Edgewood – US Army drug testing, television documentary archive – 1950-1992”, Lidell Hart Centre for Military Archives, del King’s College de la Universidad de Londres; “The Frank Olson Legacy”, por la familia de F. Olson, 2002;  “Padilla case opens old questions on CIA ‘Truth Serums’” por Jeff Stein, CQ National Security Editor, febrero 2007;  los trabajos de Trijtano Armone, Walter Bowart, John Rappoport, C.Wheeler y F. Springmeier, publicados por ISI-CNV, Instituto Internacional de Programadores Neolingüistas NLP; “Bluebird – Deliberate Creation of Multiple Personalities by Psychiatrists” por el Dr. Colin A. Ross; el clásico “The Search for the Manchurian Candidate: The CIA and Mind Control” por John D. Marks; y “The Controllers” por Martin Cannon.)

No es por casualidad también, que más de un abducido comience por recordar un helicóptero, el cual, andado en su relato bajo hipnosis, termina por transformarse en un platillo volador. O que haya individuos que se consideran abducidos, que hayan visto junto a “extraterrestres” a seres humanos, o que recuerden la presencia de ciertos “doctores”, o haber sentido el ruido de oleaje y el olor a mar.

El mundo no es inocente, y seríamos tontamente crédulos si no exploramos, indagamos y conocemos que todas esas cosas se han estado haciendo, son reales, y tienen sus víctimas.

También es posible, que el mismo sistema por el cual se hacen esas experimentaciones aborrecibles, sea el que cuente con individuos dispuestos a hipnotizar a las víctimas y a implantarles en la supuesta “regresión hipnótica”, los detalles que dan como resultado una hermosa historia de abducción por “extraterrestres”, que suele coincidir con muchas otras anteriores, y otras que vendrán luego, argumento –dicho sea de paso—usado para validarlas entre sí.

Y el mismo sistema hace posible la aparición de libros, y de pseudo-documentales, todo para reforzar la idea que se quiere imponer –una vez más—en las grandes masas: que hay extraterrestres en medio nuestro.

Además de las víctimas directas y verdaderas de auténticos episodios de secuestro realizados por seres humanos con fines de experimentación y posterior posible utilización, hay una gran cantidad de personas sugestionables, dadas a fantasear, lectoras de ocultismo, historias de fantasmas, etc. que tienen mentalidades proclives a aceptar como cierto este tipo de fantásticas historias.  Lo que los psicólogos conocen como “personalidades con tendencia a la fantasía”.

Éstas integran un segundo grupo de “abducidos”, que nunca lo fueron más que en sus mentes, pero que están convencidos por si mismos, y se verán reforzados luego en su convicción por lo que va a surgir después que son sometidos a “regresión hipnótica” por alguno de esos “investigadores” abduccionistas.

Estos seudo-investigadores, que  explotan comercialmente el tema, o en el mejor de los casos, le hacen el juego deliberada o inconscientemente a los verdaderos secuestradores, extraen de sus sujetos lo que ellos desean extraer: esas fantásticas y hasta aterradoras historias de abducciones por “extraterrestres”.

Se ha llegado a tal punto que, según la historia relatada por una abducida (porque preferentemente son mujeres) o abducido, puede saberse quién fue la persona que realizó la regresión hipnótica. O sea que, en definitiva, los relatos se corresponden con el hipnotizador, y no con la persona hipnotizada.



“Experiencias indicadoras”

Pero para crear el ambiente socio-cultural propicio a fin de que afloren personas que lleguen a creer que pudieron haber sido secuestradas por “extraterrestres”, el terreno se abona difundiendo lo que Budd Hopkins llamó “experiencias indicadoras”. 

Se dice entonces que si alguien pasó por alguna de estas experiencias, muy probablemente, ha sido abducida/o por alienígenas, y en ese caso, --claro está—se recomienda ver a Hopkins o a algún otro de los hipnotizadores, para que le extraigan la historia que los “extraterrestres” han querido borrar de su mente.

Esas experiencias indicadoras son:

1) Despertarse paralizado, con una sensación de que en el dormitorio hay una persona o presencia o alguna otra cosa extraña.

En realidad, se trata de un fenómeno totalmente conocido, que le ocurre a muchísimas personas en algún momento de su vida. Se le llama “parálisis del sueño”. Entre las personas que estudió esta situación en profundidad, se encuentra la Dra. Susan Blackmore, Psicóloga perteneciente a la Universidad del Oeste de Inglaterra, autora de varios libros, y poseedora de un impresionante currículo profesional.

Al respecto ella comenta, como fruto de sus investigaciones: “En el sur de Asia, aproximadamente la cuarta parte de las personas tiene parálisis del sueño, y de ellas, el 87 por ciento tiene la sensación de que alguien está presente, pero esa presencia es interpretada de maneras diferentes en diferentes culturas”

Así por ejemplo, personas que habitan en las selvas del sur de Asia hablan del “Fantasma Gris”. El “Viejo Abrazo” es lo que se les aparece a personas que viven en Newfoundland, Canadá, que lo ven como un perro que trata de estrangular a sus victimas.

En la parálisis del sueño, la persona intenta gritar, moverse, pero no puede lo uno ni lo otro. Todo pasa después de unos momentos, al despertar.

2) Sentir que se ha estado verdaderamente volando por el aire aunque no se sabe por qué o cómo .

Muchas personas sueñan con que vuelan, y ven una ciudad desde arriba, y luego aterrizan. Los sueños son muy vívidos y en colores, pero no tienen nada de anormal, después de todo. Aquí los que funcionan, son los lóbulos temporales, ubicados en el cerebro, hacia atrás, a cada lado de la cabeza.

Sobre el particular la Dra. Blackmore explica:

“....todas las personas tienen gran actividad funcionando en esta parte del cerebro, que puede inducir experiencias de flotar, volar, experiencias místicas.”

En algunas personas ocurren sucesos que clínicamente reciben el nombre de “ataques a los lóbulos temporales”, especialmente en ciertos epilépticos:  La Dra.Blackmore dice:

“Individuos artísticamente creativos son especialmente susceptibles a ataques a los lóbulos temporales. Ciertos ataques pueden ser comunes y normalmente son muy ténues, ocurren sin advertencia previa y son muy difíciles de estudiar.”

La propia Dra. Blackmore se sometió a una experiencia realizada por el profesor Michael Persinger, de la Laurentian University en Ontario, Canadá, quien con el uso de un casco, le estimuló mediante electrodos los lóbulos temporales, provocándole alucinaciones.

Si una persona queda repentinamente sometida en forma natural a corrientes electromagnéticas en la atmósfera, especialmente cerca de fallas geológicas, antes de ocurrir un terremoto, o ante la presencia de plasma iónico, la base física de su cerebro puede verse afectada de tal manera de tener intensas alucinaciones. Sus lóbulos temporales son afectados.

3) Experimentar un lapso de una hora o más, en el cual se ha estado aparentemente perdido, pero no se puede recordar por qué, o dónde se ha estado.

En primer lugar, cabe una advertencia general a la cual ya nos referimos previamente. Es difícil evaluar el testimonio de personas alcohólicas o drogadictas. Y en ambos casos, alguien puede haberse quedado dormido durante un considerable lapso, y no recordar luego qué es lo que le pasó.

No todos los casos de pretendidas “abducciones por extraterrestres” implican el factor del tiempo faltante (“missing time”, como se le conoce en inglés), y es posible que en los casos de secuestros por humanos, efectivamente haya un tiempo –el del secuestro—que la persona conscientemente no puede recordar, pues ha sido hipnotizada o puesta bajo un estado en el cual ha perdido su control, para quedar bajo la manipulación de sus secuestradores.

Por otro lado, hay un tipo de epilepsia, llamada Mal Menor, que lleva técnicamente el nombre de “ausencia”.

Sobre el particular, recomendamos la lectura del trabajo científico titulado “Epilepsia Miocólonica Juvenil: una comparación entre niños y adultos” por los Dres. Marcelo Devilat y Patricio Jalil.

Se trata de un tipo especial de epilepsia, que afecta generalmente a la niñez (¿cuántos “abducidos por extraterrestres” ubican su primer episodio en la temprana niñez, y cuántos dicen que no sólo ellos sino otros familiares también tuvieron la misma experiencia?) y que se vincula a factores genéticos y hereditarios.

4) Ver luces o globos de luz insólitos en una pieza, sin saber qué los causa o de dónde proceden.

No sólo la alucinación por estimulación natural de los lóbulos temporales puede causar “ver luces”.

El C.I.O.V.I. investigó el caso de una anciana que relataba que ella tenía por costumbre acostarse y quedarse viendo televisión. Cuando apagaba la luz de su habitación, en la oscuridad comenzaba a ver luces.

Simplemente, se trataba de la post-imagen de la pantalla del receptor de TV, grabada en la retina de su vista.

Basta hacer un simple experimento para verificar esto. En una pieza oscura, se enciende una lámpara y se la observa por varios minutos. Luego se apaga la luz. La misma se seguirá viendo en medio de la oscuridad, en varios lugares de la habitación. Y si se cierran los párpados pero se mantienen los ojos abiertos, seguirá estando allí, y si se mueven los ojos hacia arriba y abajo o hacia los costados, la imagen se repetirá y moverá.

De modo que ver luces no tiene nada de especial.

Pero además, hay un fenómeno, el del rayo globular, popularmente conocido como “centella” –que es una descarga eléctrica generalmente ténue, pero que puede culminar violentamente—  que puede entrar en una habitación, recorrer varios lugares de la misma, e irse tal cual como entró. En ese caso, se observa una esfera brillante de luz, de unos centímetros de diámetro, que efectivamente es real, pero que no tiene nada que ver con “extraterrestres”.

5) Encontrar curiosas cicatrices en el cuerpo y no recordar uno ni nadie, cómo o dónde se las hizo.

Este es un aspecto interesante, y la primera pregunta que surge es: ¿Quién dictamina que unas cicatrices son “curiosas”, el que las tiene, o el abduccionista que las interpreta?

Porque lesiones y cicatrices de accidentes casi imperceptibles, de las que no tenemos memoria o no nos acordamos, o nos pasaron desapercibidas porque no nos provocaron dolor, casi todas las personas tenemos.

Suponer que detrás de esas lesiones hay experimentadores “extraterrestres” con nuestros cuerpos, parece en el mejor de los casos, una grosera distorsión interpretativa.

Pero sí puede haber ciertos tipos de lesiones, causadas por experimentadores muy terrestres, los que previamente, mediante el uso de algún tipo de droga, han dormido adecuadamente al sujeto al cual van a someter a ciertas tropelías clínicas. Esto es necesario tenerlo en cuenta.






El Proyecto MK-Ultra, Artichoke, Proyecto MK-Delta, etc., son algunos de los proyectos que se han efectuado y que han tenido que ver con experimentos de Control Mental. Proyectos que exploraron borrar la memoria, resistencia hipnótica a la tortura, crear falsas memorias etc. Pero, ¿Este tipo de experimentos se han limitado al campo de los ejércitos o por el contrario se han experimentado con la población? Y ¿que relación podría tener estos experimentos con las Abducciones? Para hablar de ello, contamos con, Milton W. Hourcade (http://www.uapsg.com/) Periodista, fundó el Centro de Investigación de Objetos Voladores Inidentificados (CIOVI), en Uruguay, su país de origen, en 1958, ha acumulado a lo largo de décadas experiencia y pericia en la investigación de denuncias de OVNI, así como en el posterior estudio de cada caso individualmente considerado, autor del libro InSearch of Real UFOs. 




¿Entonces las abducciones por entidades Extraterrestres vendrían siendo una farsa (en cierta forma) y una manera de ocultarnos bajo una cortina sensacionalista una manera de secuestro forzado para realizar experimentos en la población por parte de agencias secretas encubiertas por el Gobierno desde las Sombras? 

Cada quién saque sus propias conclusiones
En el siguiente resumen se habla de la Psicotronica y métodos de inducción de falsos recuerdos y de cómo se puede utilizar y manipular el cerebro ...


Operación "Visitante Nocturno"

El Mayor diseñó un método por el cual sólo él y uno cualquiera -elegido por él- del grupo, sabría quién sería el "conejito de indias" del experimento. Sólo sabíamos que alguien sería "visitado por alguien en la noche", pero el único que conocía el "libreto" de lo que ocurriría era el Mayor, que lo había diseñado con conocimiento de los casos de abducción que ya ocurrían en USA, y que nosotros desconocíamos completamente por esos años, salvo por unos artículos de la extinta revista Cuarta Dimensión.

El primer "visitante" que eligió, fui yo, y la víctima -el "visitado"- fue la persona supuestamente más cuerda y escéptica del equipo: El técnico en electrónica, Pedro. Y Alberto -el radioaficionado- tuvo que apañárselas para reemplazarlo en algunas funciones con apoyo de uno de los nuevos, que tiene algunos conocimientos más sobre aparatos, y es médico militar.

Me tuve que estudiar el libreto -muy similar a los que desde hace algunos años es de pública difusión televisiva- y convertirme en Pedro, viviendo la visita de un "hermanito extraterrestre". La noche elegida, los "abductores" fuimos a nuestra central, donde usamos una radio militar de sólo 1000 vatios y me conectaron a las dos y media de la mañana a los aparatos. Me concentré en el dormitorio de Pedro (la "víctima") y finalmente era -mentalmente- yo mismo, el propio Pedro. Es decir que cuando me dijo el médico que estaba en alfa, me convertí imaginariamente en él. Asumí todos los caracteres que recordaba de él, y comencé a "soñar" según el guión estudiado. La sesión de abducción duró unos doce minutos, y le modifiqué algunas cosas que a mi parecer, le harían a Pedro -si resultaba- más llevadera la cosa, y menos traumática. Luego le informé de los cambios al Mayor, lo que le pareció muy bien.

Al día siguiente, la esposa de Pedro -también empleada del ejército- llamó al Comando porque no podían ir a trabajar. El Mayor me avisó y fuimos inmediatamente a su casa. Estuvimos mas de tres horas para tranquilizar a la esposa y convencerle a él de que era parte del experimento según las pautas acordadas.

Cuando llegamos a media mañana, acababa de salir de la ducha, envuelto en un albornoz. Pero estaba muy demacrado y asustado. Le mostramos el libreto escrito por el Mayor, y yo le describí el "sueño" que yo mismo hice, con sus modificaciones correspondientes. Así y todo no podía comprenderlo.

"¡Me han dicho que tengo una gran misión!, ¡Y es así!. Ellos saben todo lo que hacemos...!!, pero yo no se qué hacer, ni por dónde empezar..."

Y tras nuestras pacientes explicaciones nos miraba incrédulo y nos decía que lo que había vivido él, no tenía nada que ver con el experimento. Mientras tanto la mujer nos confirmaba que efectivamente, lo que le había contado en la madrugada, era exactamente lo que nosotros decíamos. Pero él estaba empezando a mentir agregando cosas; buscaba llenar un hueco psicológico, necesitaba que aquello fuese verdad. Se lo pedía su "arquetipo redentor".

Porque a muchos -y creo que a la mayor parte de los mortales- nos gustaría salvar al mundo. Y nos gustaría con delirio (nunca mejor dicho), que una civilización extraterrestre nos protegiera, nos sacara de la miseria moral, espiritual y económica en que se debate nuestro mundo; de la misma manera que un náufrago en una isla llena de peligros y sin sentidos, sueña con la llegada de un barco que lo rescate.

Pero la realidad -al menos en ese momento- era muy diferente. Habíamos hecho un experimento y el peligro se ponía en evidencia. Yo empecé a sentir en ese mismo momento, una identificación con Pedro, como pocas veces la he sentido con un compañero o amigo. Me pasaba lo mismo que con Juan tras el "Hamelin", pero más intenso. Incluso me di cuenta que hablaba con su mujer como si fuera la mía, aunque el sentimiento era fraternal y no marital (quizá por el hecho de que yo estaba enamorado de mi esposa).

En un momento de la charla, sentí ganas de llorar y Pedro empezó a hacerlo desconsoladamente. Creo que la causa fue su angustia y me la trasmitió, porque yo estaba sereno, a pesar de todo. Pero en varios momentos, los argumentos de Pedro parecían convencerme.

Y lo dije, así que el Mayor hizo un gesto de preocupación y con la mirada me mandó a callar. Cuando entendimos que Pedro tenía ya claro que había sido el sujeto de nuestro experimento y su vivencia un sueño inducido, nos fuimos, pero estuvimos preocupados hasta el día siguiente, en que Pedro fue a la reunión normalmente. Me encontré con él en un pasillo y me dijo, medio en broma, medio en serio: "Si no fuera que te siento como a un hermano, te rompería los huesos".

Después nos fuimos a la cafetería y conversando pude quedarme completamente tranquilo porque él lo había asumido. Recordando lo hecho, analizándolo, catartizábamos todo para volver a la normalidad y sacar conclusiones.

El Mayor me dijo en esos días, que me prepara porque a la semana siguiente había que "abducir" a Juan. Porque era importante saber la diferencia de reacción de una persona con un entrenamiento psíquico mejor.

Todos fueron entrenados por nosotros, pero ellos -como Pedro- llevaban sólo unos meses de trabajo. Juan era el mejor entrenado de todos; con menos tiempo de resistencia en concentración, pero con más intensidad y estabilidad. Es decir que se mantenía en alfa menos tiempo, pero con una onda muy estable y el pensamiento muy concentrado.


EL SECRETO DE LOS ABDUCIDOS

Pero a la noche siguiente, yo fui abducido. Eso, aunque nadie -ni mi esposa- estaría dispuesta a creerme, fue lo que me ocurrió y tuve la vivencia que han tenido miles de personas desde hace poco menos de medio siglo. El hecho fue en algunas cosas, parecido a lo del guión que habíamos usado con Pedro, pero yo no podía haber sido la siguiente víctima del experimento, que era Juan, y para una semana en adelante...

Llamé a las cinco de la mañana al Centro de Emisión Psicotrónica, y nadie contestó, lo que confirmaba la realidad de mi vivencia, a pesar de que desde el hecho habían transcurrido casi dos horas y diez cigarros. Fuí hasta el Comando y me dijeron en la guardia que el Mayor había llegado hacía un rato y se había ido otra vez, y que seguramente estaría en su casa. Así que fui para allá, porque también estaba cerca, pero su mujer, -lógicamente muy molesta- me dijo que no estaba.

Volví a mi casa, tratando de mantenerme neutral, sin pensar, porque cada vez más me convencía de haber sido abducido realmente, y habían elementos en la vivencia, como un moretón en el brazo, que me indicaban que aquello no era un sueño. El extraterrestre me había apretado el brazo con su enorme fuerza, y luego me había pedido disculpas, al comprender mi fragilidad. Cuando llegué a casa me preparé un café, porque ya no volvería a dormir, y en eso estaba cuando llegó el Mayor, junto con Juan, y me fui con ellos porque no quería involucrar a mi mujer, ya bastante enojada con los "secretitos militares y horarios dudosos" que muchas veces intuía y no sabía si debía aguantar o ponerse celosa.

Así que estuvimos conversando el Mayor, Juan y yo hasta media mañana, y supe -más que nunca- por lo que había pasado Pedro. ¡Aún sabiéndolo todo!.

Yo me había tragado el anzuelo de que el próximo era Juan. Y a pesar de saber todo el asunto -al guión evidentemente se le habían cambiado unas cuantas cosas- estaba seguro que había sido abducido, y que los extraterrestres, sabiendo lo que estábamos haciendo, habían decidido intervenir.

Me mostraron el "nuevo libreto", exactamente como me habían ocurrido las cosas. Pero yo no estaba dispuesto a reconocer que se trataba de un sueño inducido. Me quedaban dudas. Especialmente porque tenía una marca física, el moretón. Eso quedó sin explicación hasta que volví a mi casa, y le mostré a mi mujer el brazo, porque no terminaba de aceptar que ella no se hubiera despertado cuando me estaban "visitando". Me dijo "A quien se le ocurre tratar de sostener esa moto..." Y la mente dió un salto, como si se iluminara. Un par de días atrás iba con un cubo de agua y toqué mi moto que la tenía sobre unos tacos de madera para cambiar la cadena, y cuando me di cuenta que se caía, puse el brazo, que se encajó entre el manillar y la palanca del embrage. Había olvidado completamente aquello, y allí me di cuenta a nivel vivencial, como la mente tiende a "llenar agujeros" para sostener lo que un factor emocional desea hacer "real".

La verdad es que el libreto nuevo era mas agresivo y desagradable que el redentorista guión que usamos con Pedro, pero así y todo, yo quería que fuera real, o no podía creer que no lo fuera. Hicimos dos "abducciones" más y finalizamos esa etapa. Porque si bien nadie salió demasiado afectado, el peligro es muy grande. Además, se crea un estado psicótico que se suma a la afinidad telepática, lo cual pasa a ser muy comprometido en medio de esta civilización tan grotesca e injusta.


LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA PSICOTRÓNICA


Pero dos años antes yo había recibido una oferta de trabajo en proyectos de investigación paranormal en E.E.U.U., que rechacé de plano, al comprender que sabían absolutamente todo de mi. Y semejante interés -además de la gran limosna- me hizo desconfiar. Así que pregunté al Mayor si podía averiguar algo, ya que la mayoría de mis compañeros de estudio, habían aceptado aquella propuesta. Le dí al Mayor un par de nombres y su posible lugar de residencia. Unos días después me dió la nómina casi completa de mis compañeros y su actual paradero: dos en manicomios y catorce en el cementerio, una en México y otro en Argentina, y los demás, desaparecidos. En total eramos cuarenta y dos. Los treinta y nueve que aceptaron fueron quizá, las primeras víctimas de la Guerra Psicotrónica.

"Aclaro que no estoy negando con ésto, la existencia extraterrestre o esporádicas visitas", pero como ya he dicho antes ... Todo lo demás que he visto sobre el tema, incluso entre personas de buena voluntad, pasa por la evidente Manipulación Psicotrónica cuando no directamente psicológica por parte de "pseudocontactados" ... Hay casos en que la cuestión arquetípica religiosa es más evidente ... una ciudad subterránea .... Pero aparte de varias infantilidades y contrasentidos, dibuja la Estrella de David en las puertas de las naves de los intraterrenos.

La ciudad es posible que exista. Aparte de que según estudios de YPF en la región, hay una vacuoide enorme a gran profundidad, he sido testigo, junto a varias personas, de la circulación de luces (posibles vehículos), aparición de Hombres de Negro y otros fenómenos anómalos. Pero el agregado de la estrellita judía -igual daría que lleven la cara de cristo, la cruz, o la media luna y la estrella musulmana- indica una infiltración arquetípica, una manipulación ideológica-religiosa. Así se ha ido elaborando una "religión platillista", redentorista y mesiánica, como la de "Ashtar Sheran" y diversos personajes de ficción.

Lo más lamentable en este rollo político, es que la Iglesia cada dos por tres está metida en los asuntos, aunque de manera ambigua hasta que decidan "meterse hasta el cuello", tal como parece que están haciéndolo últimamente. No os extrañe que en su momento aparezca la Virgen o Jesús en el cielo, porque ya en 1943 los ingleses ensayaron un sistema de holografía atmosférica, y esa tecnología debe haber avanzado bastante en el lógico "top secret"." (3)


La Hipnosis y la Abducción de "Contactados"

Al igual que la "Operación Visitante Nocturno" y la utilización de la Psicotrónica, se han documentado casos de investigación de inducciones hipnóticas en el área de la Psicología. "Los últimos descubrimientos han sido realizados por Don Donderi (2000-2001) profesor de Psicología en la McGill University de Montreal (Canadá). Ha conseguido catalogar con encefalogramas el "estado de abducción", mediante la realización de regresiones en personas que afirmaban haber sufrido contactos extraterrestres, y ha realizado pruebas experimentales para inducir tecnológicamente este estado mental entre personas que nunca habían tenido un contacto directo con dicha fenomenología". (4)

Toda la información recopilada con respecto al uso de la Psicotrónica nos sugiere el gran alcance de la sugestión mental a través de las "Ondas de Radio", principalmente por las ondas electromagnéticas de baja frecuencia (ELF) y los infrasonidos, los cuales podrían estar induciendo estados emocionales y comportamientos específicos en las personas.

Un tipo de influencia a nivel inconsciente conocido comúmente como "Control Mental". Como hemos dicho en varias oportunidades existe un "exceso de información" que en la mayoría de los casos "confunde".


Efectivamente, "Hay casos reales de abducciones" de seres humanos y sus recuerdos no son "agradables", pero también se han documentado casos que han sido "programaciones" inducidas por "radiofrecuencia" y otras tecnologías. Como es en estos casos, es necesario que utilicemos nuestro críterio. Es de vital importancia obtener "Conocimiento y experiencia en estar materias", recopilar información que debe ser analizada con "Objetividad y Conciencia". Actualmente, la "realidad" supera a las mejores películas de "ficción". 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Un artículo increible

ester dijo...

Interesante y sorprendente

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